MANUEL MONCLOA Y FERREIRA
Don Manuel nació en Lima, el 19 de Abril de 1905, hijo de Don Manuel
Moncloa y Ordóñez, un culto y refinado banquero preocupado, por el
porvenir de sus hijos a quienes inculcó afecto por la cultura.
Don Manuel era el último de sus hermanos. Desde niño fue muy
estudioso y siguiendo el ejemplo de su padre, siempre estuvo cerca
del arte, realizó sus estudios en el Colegio Alemán. Fue uno de los
mejores alumnos.
Concluyó los estudios secundarios a temprana edad, pues tenía en
mente ser un profesional al servicio del país. Sus estudios
universitarios los realizó en la Escuela Nacional de Agricultura y
Veterinaria hoy Universidad Agraria La Molina alcanzó el grado de
bachiller, posteriormente realizó sus estudios de post grado en la
Universidad de Cornell - New York - EEUU obteniendo el grado
académico de Master of Science Cornell University (New York).
Don Manuel siempre se caracterizó por su espíritu investigador y
sensible humanismo cultivado con la lectura paciente y el estudio.
Fue un gran aficionado a la música y el arte. Sus primeras
experiencias laborales en el campo de la agronomía las tuvo en Umaya
un predio ubicado en el cercado de Lima. Fue en esas circunstancias
en que decidió venir a Piura para trabajar en la hacienda de Don
Emilio Hilbck.
El algodón fue la pasión de su vida. Su experiencia lo convirtió en
un experto en la investigación y mejoramiento genético. En Piura
cultivó muchas amistades. Uno de sus logros fue la producción de
semilla de pima fibra extra larga usada para la confección de los
tejidos de alta calidad para los mercados de exportación.
Dedicó toda su vida a la agronomía, el interés por la investigación
lo llevó a recorrer países como Egipto, EEUU y otros europeos,
visitando los valles de cultivo, recogiendo las mejores semillas de
algodón y otras especies. Para Don Manuel no había impedimentos para
su curiosidad científica la que inculcó a sus alumnos y discípulos.
A la Universidad Técnica de Piura se incorporó el 01 de mayo de
1962. Fue el gestor de la creación de la Escuela de Agronomía siendo
su primer director. Por su espíritu docente y científico fue elegido
por los docentes y alumnos de la joven universidad como primer
Rector, asumiendo el cargo el 23 de Abril de 1965.
Creó el laboratorio de fibra de algodón, también impulsó el proyecto
para crear un Instituto para el desarrollo del Algodonero en Piura
el que no pudo culminar por la falta de visión de los productores
pendientes de las expectativas del mercado.
Don Manuel Moncloa no solamente tuvo pasión por la agronomía, sino
también fue un apasionado lector de Don Quijote de la Mancha, la
cumbre obra de Cervantes que coleccionaba con cariño en varias
ediciones. Admirador de la música clásica, como los grandes maestros
Beethoven, Mozart y Bach, sus músicos favoritos.
También fue un gran aficionado a las bellas artes, logrando reunir
una impresionante colección de libros sobre grandes pintores,
escultores y arquitectos más importantes del mundo como: Miguel
Ángel, Leonardo de Vinci y Rafael admiró a todos los maestros
renacentistas.
La pasión por la lectura, el arte, la música y la agronomía eran sus
mejores momentos de alegría en toda su vida, era una persona que le
gustaba compartir siempre sus conocimientos con muchas personas,
sobre todo con los que estaban muy cerca de él, no era egoísta sino
lo contrario fue una persona que se prodigó abiertamente sabiduría y
su calidad humana.
Fue un eximio conversador, siempre le gustaba rodearse con personas
interesadas en la cultura o que tengan inquietudes intelectuales,
estas personas para él eran como un terreno fértil para sembrar.
Don Manuel fue un gran sembrador de bien, porque no solamente
sembró trilles de algodón sino también en el alma de mucha gente,
sembró la semilla del saber, de la ciencia y las bellas artes, etc.
El cáncer acabó con su vida un 14 de Octubre del 2000 a los 93 años
dejando cinco hijas: Margarita, Rosa, Inés, Lucia y Marcela que se
encuentran en Lima. La muerte de Manuel Moncloa y Ferreira,
ha dejado en el corazón de todos los piuranos un recuerdo grato por
su preocupación por elevar el nivel cultural. Fue un científico y
humanista, representa el arquetipo de hombre culto.
Lamentablemente Don Manuel no dejó nada escrito. Pero su producción
intelectual esta dispersa en algunas revistas, boletines, diarios
regionales y nacionales como: El Tiempo, Época, Correo, El Comercio
y Otros. Era un buscador de la belleza, decía que "La vida es un
apetito de la belleza", también decía "La vida debe ser culta y la
cultura debe ser vital". Uno de los mejores amigos, que estuvo
cerca hasta los últimos días de su vida es el abogado Manuel Rosas
Córdova.